Combatiendo el "TRAMITING"

Si usted dudaba de las propiedades deportivas de hacer trámites, lo invito a la siguiente reflexión. El primer paso para un día lleno de diligencias, deporte al que yo denomino “TRAMITING”, es levantarse temprano o tomar tiempo de la agenda personal para realizarlos.
Normalmente esto lleva al acto natural de empezar con algo de afán, que tiene como consecuencia el popular “corre-corre”. Además, debe organizar una carpeta repleta de documentos (por triplicado, obviamente) con lo que trabaja su coordinación de movimientos y, de tanto cargarla debajo del brazo,  le tonifica biceps y hombro. Y si debe hacer filas, que es lo mas probable, va a mejorar su resistencia en las piernas y espalda (si las mujeres van en tacones, mucho mejor). Al final de toda esta cantidad de trámites cansones, redundantes y a veces considerados innecesarios, se han quemado muchas calorías y probablemente no se ha almorzado (lo máximo un paquetico de papas o una almojabana) con lo que se reduce de peso. Eso si, no era deporte recomendado para personas de la tercera edad en nuestro país, porque la categoría Senior Master tiene mayores exigencias como las largas filas en los bancos y la constante renovación del certificado de supervivencia. O bueno, eso era hasta hace unos días, ya que la Presidencia de la República, en su campaña para reducir la gran cantidad de trámites a los que nos sometemos los colombianos, firmó y puso en vigencia el DECRETO 0019 DE 2012, que se conoce ahora como la ley antitrámites.

Lo que se busca con este decreto es reducir la cantidad de trámites que un colombiano debe hacer, o incluso eliminar algunos de ellos. Para ello se determinó que varias entidades del Estado diseñen herramientas y mecanismos para compartir información, eliminar la necesidad de la huella digital y usar la huella electrónica en casos específicos, facilitar a los usuarios formatos y trámites en línea. Hay cambios que no tendrán efecto inmediato por razones de implementación, pero si las cosas salen como el Gobierno necesita, a final de año la mayoría de las mejoras deben estar en operación.

El certificado de supervivencia que se exigía a los pensionados se suprime y se cambia por una base de datos de consulta gratuita manejada en conjunto por la Registraduria Nacional y el Ministerio de Protección Social. Las autenticaciones de documentos y declaraciones extrajuicio no pueden ser exigidas por entidades públicas y se trabaja para reducir su uso en operaciones de caracter privado. La licencia de conducción será unificada y con mayores tiempos para la renovación y los exámenes físicos que se piden para tramitarla se podrán realizar en una EPS. La información entre las entidades públicas debe ser compartida para que no haya necesidad de solicitarla en un punto A para llevarla a un punto B y no se puede exigir al ciudadano que lo haga. El trámite del RUT se podrá obtener en formato digital sin necesidad de ir a la DIAN y no requiere huella digital. Si una EPS no le entrega sus medicamentos en su sede en menos de 48 horas estará obligada a llevarla a la casa del paciente; además se elimina totalmente el uso del carné de afiliado. Se debe montar un sistema en línea para el trámite de la libreta militar. La responsabilidad de solicitar las incapacidades y licencias de maternidad ya no es del empleado sino del empleador. Se elimina la necesidad de presentar copia del denuncio por pérdida de documentos para solicitar los duplicados. Hay muchos otros casos de trámites eliminados o simplificados para casos específicos, que, según lo que pude leer en algunos diarios, ronda el total de 900.

Ahora viene la parte clave para que no quede todo en el papel. Hacer los cambios informáticos necesarios en las entidades no es tarea fácil. Ya recordarán el caso del RUNT, y no necesitamos que se repita infinidad de veces. También se requiere que las entidades públicas capaciten rápidamente a su personal para que estén enterados de los documentos que ya no se deben exigir, y que las privadas, como el caso de los bancos, diseñen mejores sistemas de verificación de datos para reducir al mínimo el uso de documentos y trámites. También se debe poner en cintura a las EPS para que cumplan con el manejo correcto de la información de sus afiliados para que no se sigan viendo las largas filas de siempre, es injusto que para ciertos medicamentos se pidan repetidamente documentos y la atención sea increíblemente lenta. Y también es un reto para los ciudadanos, hay que tener en cuenta que muchas veces dejamos todo para última hora o preferimos el uso del popular “tinterillo” o tramitador que lo único que provoca es la demora del trámite para las demás personas.

Por mi parte estoy contento con que se quiera acabar con el “TRAMITING”. Siempre me ha parecido un deporte aburrido, aunque se conozca mucha gente. Estas medidas ahorran tiempo y dinero al ciudadano, aumentan un poco la productividad de las empresas y deberían hacer que toda entidad sea mas eficiente, ordenada y económica. Es un cambio en nuestra cultura de la trampa y la desconfianza, combinado con un uso correcto de las tecnologías de información; que no debe quedar como la propuesta mediática de Presidencia, sino como un ejemplo de que el Estado trabaja con nosotros, y no en nuestra contra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s